lunes, 18 de agosto de 2014

Verdad disfrazada

La dije tan solo una palabra,
su respuesta la hallé en su mirada,
el silencio sepultó nuestras sombras,
encontrándonos en una rotunda oscuridad,
tan solo dos palmos nos separaban,
semejantes a miles de kilómetros en distancia,
aprendí a ser como ella,
hasta sepultar su fachada,
dejando al descubierto una verdad disfrazada,
ya no me rasgaba con su mirada,
ni la robaba sus pocas palabras,
aquellos centímetros que nos separaban,
rozaban nuestras caras,
besándola en aquella oscuridad, 
con el silencio que todos quieren disfrutar.

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