jueves, 24 de abril de 2014

He aprendido a ser feliz

Antes, cada día que veía el cielo gris, nublado, oscuro, lloraba, lloraba, porque no había 
apenas un ápice de luz que pudiera mostrarme los colores vivos de los que uno se rodea,
porque me abandonó mi sombra, mi fiel compañera, pero hubo un dia, un instante en el que todo esto cambio, decidí no entristecerme por aquello oscuro que me roza con la mano, decidí ser indiferente a la tristeza, indiferente a opiniones ajenas, siendo esta la mejor forma de revertir un dia gris a levantarte a la mañana cambie de color, viéndolo con tus ojos claros desde una nueva perspectiva, el mundo es egoísta, no ve mas allá de las nubes, cuyas gotas parecen tener una mayor afinidad, pero no son mas que dos gotas extrañas caídas en un océano, uno se pregunta que fue de ella, que fue de él, nunca llueve al gusto de todos, sobre todo cuando no llueve, tu sacas el paraguas, pero no te encuentras con ella, quizá porque ella prefiera recaer en otra zona más propicia abandonándote durante días o meses, por lo que sea el día que sea, yo he aprendido a ser feliz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario