domingo, 31 de marzo de 2013

Piel mojada


El sonido de la mar,
siempre se recordará,
todas las mañanitas,
cuando te vea despertar.
Las olas al golpear,
tus suaves pies al andar,
marcadas en la arena,
dejas tus bellas huellas.
Esa brisa marina,
no me deja recordar,
tu melena rizada,
y tu linda estampa.


sábado, 30 de marzo de 2013

He vuelto a acordarme de ti

Hoy me he vuelto a acordar de ti, las razones por las que lo he hecho no las tengo muy claras, puede ser porque esté cerca tu cumpleaños, o puede que sea por otras razones, las cuales no sé. 
Hacía tiempo que no me acordaba de ti, quizá porque ya te haya olvidado, o quizá porque te quiera olvidar.
Cada vez que intento recordar porque te marchaste de mi vida, como hojas al inicio de otoño, no lo recuerdo, eso es debido a que nunca me diste los motivos, nunca me volviste a responder.
Fue una tarde de verano, de un día a otro, me dejaste de hablar; no te voy a decir que fueramos grandes amigos o una pareja de enamorados, mas, eramos dos personas las cuales confíabamos la uno en la otra, no hablabamos todas los días, pero tal vez todas las semanas, nos apoyabamos, y nos dabamos consejos, procurando que el otro fuera lo más feliz posible, hablabamos de nuestros amoríos, y de nuestras penas, de nuestros desencuentros, y de nuestros errores cometidos, era una relación plan psicologo-paciente, en la cual, habíamos puesto nuestras normas, nunca las habíamos comentado, pero ambos sabíamos cuales eran los límites de esta extraña relación. Tuvimos grandes enfados, por tonterías y malentendedidos, estuvimos bastante tiempo sin hablar, pero al cabo de cierto tiempo, alguno de los dos cedía, hacíamos las paces, y todo volvía a ser como era antes.
 Nunca querías quedar, yo siempre tuve mis dudas acerca de ello, bien porque te diera vergüenza, o bien, porque pudiera pasar algo más, de lo que quizá los dos nos arrepintieramos, por ello, yo nunca te insistí más de la cuenta. Pero aún así, me dolió bastante, que a la vuelta de verano, un verano en el cual apenas hablamos, yo te preguntara por él, y no me respondieras, yo nunca pensé que esto pudiera acabar así, por ello yo insistí, te vi y te saludé, tú giraste la cabeza, y me negaste el saludo, no me hablaste, no me dirigiste la palabra. No me lo quería creer, un día malo lo tiene cualquiera, por ello yo te pregunté que si te había hecho algo, tonto de mí, yo sabía que no te había hecho nada, porque la última vez que hablamos, lo hicimos como siempre, abiertamente y con una sonrisa.
Alguien tenía que dar un paso, y ese paso lo di yo, te escribí, en ese mensaje me despedía, te decía adios, pero no sin antes preguntarte de nuevo, que por qué este cambio, que por qué me habías dejado de hablar, por qué? Sé que no me ibas a responder, y sé que nunca lo harás, pero quería hacerlo, para sentirme mejor y quitarme un peso de encima, el cual ya no lo tengo, porque apenas me acuerdo de ti, realmente no quiero acordarme de ti.
Todo esto, tú nunca lo sabrás, ya que nunca me leerás, no sé si sabrás de la existencia de este blog,y no sé si lo llegaré a publicar; espero volver a tardar en acordarme de ti, para no hacerme daño, y no recordar lo que fuimos, y ya lo que ahora no somos.

sábado, 16 de marzo de 2013

No más sufrir

Triste soledad que me come por dentro,
estar a punto de llorar, rabia contenida,
lágrimas que me saltan, corren por mi cara,
pensamientos grises, tal como el día de hoy,
no quiero ver a nadie, mi sombra ya no está,
quiero estar solo, y pensar que hice mal,
sé mis carencias, sé mis dificultades,
pero aún así lo intento, mi corazón palpita,
todo sucede muy rápido, tu también fallas,
pero no mantienes la boca cerrada, 
quiero conseguir esa calma que no me llega,
quiero esa felicidad que no la encuentro,
verme en un espejo, y llorar, llorar,
porque no estoy bien, quiero ser una gota en un oceano,
que nadie me encuentre y me diga,
que todo es porque he errado como ser humano.

sábado, 9 de marzo de 2013

¿Cuál es tu día?

Día claro y soleado,
mientras yo estoy en la poyata apoyado, 
rayos de luz, que traspasan el cristal,
alumbrando toda mi habitación,
sonrisa que no se me quita de la cara,
reflejada en la ventana,
día especial que no sé cuanto puede durar,
debo aprovecharlo al máximo,
antes de que se apague esta felicidad,
no hacer planes, solo estar a tu lado.

Día triste y apagado,
mientras yo estoy en la poyata apoyado,
4 rayos que apenas llegan al cristal,
ni siquiera lo traspasan,
son refractados hacia la soledad,
aquella que un día a otro acaba de llegar,
comportamiento ajeno que no me puedo imaginar,
no sé que hacer, indecisiones a punto de llover,
tal vez quiera salir a la calle,
tal vez demasiado arriesgado para lo que pueda ver.