He vuelto a soñar contigo, más bien, está es la primera vez que sueño contigo estando dormido; nada más verte ya supe quien eras, no me hizo falta la presentación, aún así, te presentaste, el sueño me traicionó, te puso un pseudónimo y te varió las letras del nombre; pero eso me dio igual, igualmente te reconocí, esa melena dorada al viento, cuerpo romo, penetrando ese aire por dentro de tu cabellera haciéndola mover, como si de una modelo profesional se tratara. Esa falda blanca de seda, cazadora, y unos cuantos centímetros de tacón, me enamoró una vez más, esta vez estando dormido.
